Me llama la atención la naturalidad con la que afrontan la dura conciliación familiar las empresarias y directivas en Mercamadrid

Entrevista a Eva Serrano, presidenta de la Asociación Española de Mujeres Empresarias de Madrid (ASEME), vicepresidenta de CEIM, presidenta de la Comisión de Ética, Responsabilidad Social e Igualdad de CEIM; vicepresidenta primera de la Federación Iberoamericana de Mujeres Empresarias (FIDE) abogada y empresaria; con motivo de su asistencia a una comida de mujeres empresarias y directivas organizada por CASEM en Mercamadrid.

¿Cuál es el objetivo de ASEME?
La Asociación Española de Mujeres Empresarias de Madrid (ASEME) defiende los derechos de la mujer empresaria en la Comunidad de Madrid ante organizaciones públicas y empresariales como las mesas de negociación de CEOE, CEIM, la mesa de género del Ayuntamiento de Madrid, el Consejo de la Mujer, o el Consejo de Violencia de Género.
Nace en 1969 en la clandestinidad, ya que la mujer en ese momento no jugaba ningún papel.
En la actualidad, contamos con empresarias de casi todos los sectores. Debido a la crisis, ahora se percibe un mayor número de directivas de empresas tecnológicas o profesionales liberales. Tenemos representantes de sectores tradicionalmente masculinos como la seguridad, los helicópteros o las editoriales.

¿Qué iniciativas desarrollan?
Nos centramos en dar visibilidad a la mujer empresaria de cara a la sociedad.
Defendemos la importancia de la mujer en paralelo a la del hombre, no somos feministas. Creemos en el lema «Juntos para llegar a la igualdad»
Una vez al año otorgamos premios a la mujer empresaria, emprendedora, a los medios de comunicación que trata bien a la mujer…

¿Qué destacaría de las mujeres empresarias de Mercamadrid?
Me ha encantado poder compartir con ellas sus experiencias y vivencias. No conocía Mercamadrid y me ha parecido «una verdadera ciudad».
Me ha llamado la atención el valor y la naturalidad con la que afrontan sus responsabilidades en las empresas -principalmente familiares- y la complicada conciliación que en su caso es un doble esfuerzo por ser un entorno masculino y tener un horario tan especial.
Además, me han trasladado su preocupación por el exceso de celo de las fuerzas de seguridad en las inspecciones -que entienden legítimas- que puede acabar con los pequeños negocios y la necesaria modernización de sus infraestructuras, apelando apoyo de la administración.
En el sector alimentación no contamos con demasiadas asociadas (hay de hostelería), por lo que nos encantaría que alguna de estas mujeres directivas o empresarias de Mercamadrid se puedan unir a nuestra Asociación.
Nos ponemos a la disposición de CASEM para colaborar en futuros proyectos que contribuyan a difundir el papel de la mujer en nuestra sociedad.